INTERPISTACHO, la Interprofesional del Pistacho de Castilla-La Mancha, se se ha constituido en Tomelloso (Ciudad Real) tras la firma del acta constituyente y sus estatutos.
Esta nueva interprofesión está impulsada por el Gobierno regional y es una de las acciones contempladas en el Plan Estratégico del Pistacho 2024-2028 puesto en marcha hace un año y medio.
“El sector agroalimentario regional, y el del pistacho en particular, ha vivido un día muy importante con la firma de los Estatutos de la Asociación Interprofesional del Pistacho de Castilla-La Mancha. Con ello, damos un paso decisivo para avanzar hacia un sector más estructurado, más profesional y con más capacidad para defender sus intereses” ha dicho el consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Julián Martínez Lizán, tras la rúbrica.
En este acto han participado las principales organizaciones representativas del sector que integran toda la cadena de valor. Por parte del sector productor han suscrito el acuerdo ASAJA, Cooperativas Agroalimentarias de Castilla-La Mancha y UPA; mientras que en representación del ámbito transformador y comercializador lo han hecho la Asociación de Industrias del Pistacho Español (ADIPE), el Consejo Europeo del Pistacho y nuevamente Cooperativas Agroalimentarias.
Ignacio Lobato, presidente
Presidirá la Interprofesional del Pistacho, Ignacio Lobato Revilla, de Cooperativas Agroalimentarias de Castilla-La Mancha; el vicepresidente primero será Juan Antonio Jiménez Rubio, de ADIPE; ostentará el cargo de vicepresidente segundo Carlos Pérez Gómez, de ASAJA; y la Secretaría recaerá en María José Avendaño Merín de UPA.
A todos ellos y a las entidades que representan, el consejero les ha agradecido “su responsabilidad y sobre todo su generosidad” para poner en marcha una herramienta llamada a situar al pistacho como uno de los grandes referentes agroalimentarios de la región.
Martínez Lizán ha subrayado que INTERPISTACHO responde al liderazgo de la región, primera productora de pistacho de España y cuarta del mundo. En este contexto, la creación de una Interprofesión sólida que integre a productores, transformadores y comercializadores resulta fundamental para ordenar el crecimiento de un cultivo que se ha consolidado en las últimas dos décadas como una alternativa agrícola con gran potencial económico y medioambiental y “que ha dado el mejor pistacho del mundo”.